
Harina de Almendras Casera: Económica, fácil y perfecta para tu cocina keto
Muy a menudo me comentan:
«La harina de almendras está carísima.»
«No la encuentro en mi ciudad.»
«¿Puedo hacerla en casa?»
¡La respuesta es sí! Y no solo es más barata, también es más fresca, sin conservadores y 100% personalizable. En esta entrada te muestro cómo hacer tu propia harina de almendras en casa, con o sin cáscara, en solo unos minutos.
🛒 ¿Qué necesitas?
- Almendras crudas (sin sal ni azúcar)
- Procesador de alimentos o licuadora potente
- Tamiz o colador fino (opcional)
- Recipiente hermético para guardar
🟤 Opción 1: Harina de almendras con cáscara (almendra entera)
Este tipo de harina tiene un color marrón claro y una textura ligeramente más gruesa. Es perfecta para panes rústicos, galletas y bases de tartas.
Paso a paso:
- Coloca las almendras enteras (con cáscara) en tu procesador o licuadora.
- Pulsa en intervalos cortos para evitar que suelten el aceite y se conviertan en mantequilla.
- Detente cuando obtengas una textura similar a la harina gruesa.
- (Opcional) Pasa por un tamiz para separar los trozos más grandes.
- Guarda en un frasco hermético en la nevera hasta por 1 mes.
⚪ Opción 2: Harina de almendras sin cáscara (almendra blanqueada)
Esta versión es más fina y clara, ideal para postres delicados, panquecitos y preparaciones más “suaves”.
¿Cómo quitar la cáscara? (blanqueado casero):
- Hierve agua en una olla pequeña.
- Añade las almendras crudas y déjalas 1 minuto.
- Escúrrelas y enjuágalas con agua fría.
- Pela presionando ligeramente con los dedos. ¡La piel se desliza fácilmente!
- Seca muy bien las almendras con toalla o déjalas al aire hasta que estén completamente secas (puedes usar horno bajito o deshidratador si tienes prisa).
Luego:
- Coloca las almendras blanqueadas y secas en la licuadora o procesador.
- Pulsa hasta obtener una harina fina.
- Tamiza si deseas una textura más pareja.
- Guarda en un frasco hermético en la nevera.
❄️ Almacenamiento
- Frasco bien cerrado en lugar fresco y seco: dura hasta 1 mes.
- En refrigerador: hasta 2-3 meses.
- En congelador: hasta 6 meses o más.
🙌 Tips extra:
- ¡No proceses de más! Si licúas mucho, sacarás el aceite y terminarás con una pasta de almendra.
- Usa por tandas pequeñas si tu licuadora no es muy potente.
- Puedes reutilizar los restos grandes del tamiz para hacer granola, pan casero o como topping crujiente.
🍞 ¿En qué usar tu harina de almendras?
- Chaffles
- Pan keto
- Galletas sin gluten
- Pasteles y muffins bajos en carbohidratos
- Bases de tarta
- Acompañar carnes empanizadas sin pan rallado
¿Te animas a prepararla?
Si haces tu harina de almendras en casa, cuéntame cómo te fue en los comentarios. ¿Qué versión te gustó más, con cáscara o sin?
Comparte tus resultados con el hashtag #KetoHechoEnCasa y sigue visitando el blog para más recetas prácticas, económicas y deliciosas.

Deja un comentario